Los cotejos genéticos confirmaron que los cadáveres hallados en Maipú, pertenecen a Kevin y Franco, quienes llevaban 20 días desaparecidos. Resta conocer la causa de muerte.
Los cuerpos encontrados en el callejón Los Pinos, de Rodeo del Medio, Maipú, son los hermanos Kevin y Franco Álvarez, de 18 y 28 años. Estaban en un descampado que es utilizado para la evacuación de desechos cloacales. Las pesquisas aseguran que fueron colocados allí, ya que estaban tapados con ramas y plantas para ocultarlos.
Los cuerpos estaban enteros y en la primera revisión que se les realizó no detectaron que tuvieran heridas con armas como posible causa de muerte.
El hallazgo fue minutos después de las 17 cuando una mujer se comunicó con la línea de emergencias 911 para dar aviso sobre un cuerpo que había divisado en el interior de un desagüe conocido como la laguna del Viborón, cerca de calles Los Pinos y Sadec, en el norte del citado distrito maipucino.

Justamente, a unos 800 metros de esa zona, días atrás se habían realizado diversos rastrillajes para dar con Kevin y Franco Álvarez, los hermanos oriundos de la localidad de Colonia Bombal que habían desaparecido.
Incluso, fue también otra vecina quien había hallado en ese sector el DNI y el celular roto de uno de ellos, que habían descartado sobre leña que estaba en el interior de una finca.
Por esos motivos, las autoridades fueron alertadas ante la posibilidad de que se tratara de los dos jóvenes.
Los primeros policías que arribaron al lugar, constataron que se trataba de dos cadáveres de varones: uno con zapatillas negras, remera oscura de mangas largas y el otro con zapatillas y pantalón de jean.
Tras ampliar la información, se desplazaron hasta la escena la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, que se encontraba de turno, junto a su equipo de trabajo y la Policía Científica.
En el lugar también trabajaron bomberos del Cuartel Central, que estuvieron a cargo de la extracción de los cuerpos del agua. Esas tareas finalizaron alrededor de las 20.30 y fue el turno de los peritos de analizar los cadáveres.
Kevin y Franco fueron vistos por última vez por sus familiares la tarde del lunes 7 de junio, cuando salieron de su domicilio junto a su madre para tomar un colectivo.
La mujer descendió en el centro de Rodeo del Medio, mientras que los hermanos continuaron su camino hasta Los Corralitos, en Guaymallén, donde debían cobrar un trabajo de albañilería que habían realizado días atrás.
Allí estuvieron algunas horas esperando a que les pagaran. Incluso, a las 21.30 le escribieron a su madre que iban a ir tarde a cenar porque todavía no les entregaban el dinero.
Minutos después, a las 21.47, Kevin registró su última conexión a la aplicación de mensajería WhatsApp y sus parientes no supieron nada más sobre ellos.
Ante eso, al día siguiente la madre radicó la denuncia de paradero en la Oficina Fiscal Nº 16 de la Comisaría 49ª y a partir de allí se inició la búsqueda que terminó este lunes.