La policía de París reprimió con gases lacrimógenos y camiones hidrantes y detuvo a decenas de manifestantes que provocaron desmanes.

La policía de París reprimió hoy con gases lacrimógenos y camiones hidrantes y detuvo a decenas de «chalecos amarillos» que provocaron desmanes en el marco de una jornada nacional de protestas en el primer aniversario del surgimiento del movimiento antigubernamental.
En el marco de un fuerte despliegue de seguridad en la capital francesa y sus alrededores, la policía intervino cuando un grupo de exaltados intentó romper ventanas e ingresar a un centro comercial, en una súbita escalada de uno de los mayores desafíos que enfrenta el presidente Emmanuel Macron.

Los manifestantes respondieron arrojando piedras contra los oficiales y prendieron fuego tachos de basura, motos, autos, paradas de colectivos y causaron otros destrozos en la Plaza de Italia, en el sureste de la ciudad, informó la agencia de noticias EFE.
En una conferencia de prensa, el prefecto de la Policía Didier Lallement precisó que 61 manifestantes fueron detenidos y advirtió que se iban a analizar las imágenes de las cámaras para arrestar a otras personas implicadas en los altercados.
Lallement instó a los manifestantes pacíficos que seguían en la zona de la plaza a salir rápidamente de ahí porque la respuesta sería «muy firme».