
Ana María nos habló sobre su carrera como docente y sobre sus desafíos que enfrentó en esta profesión. La entrevista se hizo en el marco del día del maestro
Las figuras más importantes del ámbito académico y escolar, esas personas creativas que transmiten conocimientos y valores son los maestros. Es por eso que desde 1943 cada 11 de septiembre, en Argentina se celebra el “día del maestro” en conmemoración al fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, “Padre del Aula”, en 1888.
Para homenajear a todos los maestros en su día, elegí entrevistar a Ana María Bruno, quien fue mi docente de primer grado en la escuela Joaquín Víctor González de la ciudad de Leones y que luego fue vice-directora de esa institución.
Ana maría bruno nació en noetinger, a unos 45 kilómetros de Leones. Allí vivió su infancia, su adolescencia y estudió la carrera de magisterio en el profesorado Victoria Ocampo.
Desde niña tuvo el deseo de ser docente, ya que con sus compañeras de colegio jugaba a ser maestra:
“uno de mis juegos favoritos, era armar un aula con ladrillos, cajones y jugar a ser la señorita con mis compañeras”, comentó.
Ana dio sus primeros pasos en primer grado de la escuela 1209 de la ciudad de Pérez, en la provincia de santa Fe, junto a tres compañeras que estudiaron con ella. Destacó que fue una experiencia muy linda porque con sus amigas convivían en Rosario y todos los días tenían que viajar para ir a dar clases.
Luego de trabajar dos años en esa escuela, regresó a Leones y ejerció la docencia en diferentes instituciones de la ciudad de Marcos Juárez.
Tras tener la titularidad pidió el traslado a Leones y así empezó a trabajar en quinto grado de la escuela Joaquín Víctor González.
Allí pasó por varios grados hasta llegar a primero en donde permaneció por casi 15 años:
“Adoré trabajar en primer grado. Me encantaban los chicos. Sobre todo, al terminar el año, ver los logros de ellos. Escucharlos leer, escribir, contar cuentos. Eso fue lo mejor de lo mejor”, enfatizó.
Por otro lado, la maestra comentó que a lo largo de su carrera docente tuvo dos grandes aprendizajes:
“en el año 2002 llegaste vos a mi primerito. Tenías muchas ganas de aprender junto a tus compañeros. Eso hizo que me contagiara y me pusiera de inmediato a estudiar el método braille”, recordó. Y añadió: “recibí muchísimo apoyo de la querida señorita Belén, la maestra integradora que tenías vos, y también mucho apoyo de la familia”.
Así fue que al finalizar ese año, armaron un proyecto que fue enviado a villa María en el que la docente contó cuál fue su experiencia con niños ciegos.
El otro gran desafío que tuvo Ana, fue en 2003, cuando a su primer grado ingresó juan Ramón, un niño con Síndrome de Dawn:
“ahí también me puse a trabajar sobre el tema, a planificar, a pedir ayuda para llegar a él”, dijo y expresó que al igual que en la vivencia anterior, trabajó mucho con la integradora Silvia:
“Tratamos de acordar todo lo mejor para Juan Ramón. Logramos una efectiva sociabilización”, puntualizó y agregó: “esos dos años fueron experiencias muy lindas”.
Consultada sobre laeducación actual, dijo que se encuentra en un proceso de cambios porque hay mucha demanda de los chicos. Considera que “tanto la escuela como la seño” tuvieron que reinventarse a raíz de los avances tecnológicos para educar a todos.
Por último, les dejó un mensaje a todos los jóvenes que se quieren iniciar en la carrera docente:
“es maravillosa la tarea de enseñar, siempre hecha con amor, responsabilidad y compromiso, aunque hoy en día esté menos valorada dicha profesión”, concluyó.