La Vicepresidenta sorprendió con su presencia en el tradicional oficio religioso en la Catedral Metropolitana tras tener una gripe que le impidió viajar a Tucumán.

La vicepresidenta, Victoria Villarruel, sorprendió este martes con su presencia en Tedeum por el 9 de Julio, luego de faltar a la firma del Pacto de Mayo tras contraer una gripe.
Villarruel acompañó al presidente Javier Milei en la Catedral Metropolitana a pesar que desde su entorno indicaron que se encontraba con gripe, por lo que le recomendaron no viajar ayer a Tucumán.
Tras un minuto de silencio para recordar a José de San Martín, los funcionarios -entre los que estaba también el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri– se dispusieron en la iglesia para escuchar la misa, a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva
Duro mensaje del arzobispo de Buenos Aires durante el Tedeum por el 9 de Julio
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, apuntó contra lo que definió como «intereses mezquinos» de la política y los dirigentes que no saben «lo que viven los argentinos».
«Muchos argentinos están haciendo un esfuerzo enorme, que conmueve, esperanzador, no permitas que los cascoteemos con intereses mezquinos, con la voracidad del poder por el poder mismo, con conductas reprochables que solo demuestran que a muchos les falta el termómetro social de saber lo que viven los argentinos de a pie», reclamó.
Y en esa línea, agregó: «No hipoquetemos el futuro. Demasiadas cosas se hicieron mal en el pasado del que todavía nadie se hace cargo».

La misa se desarrolló luego del reclamo de la Iglesia por los comedores populares, tras la polémica por los alimentos almacenados en depósitos del Ministerio de Capital Humano. Tres semanas atrás el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojeda, advirtió sobre situaciones de “confusión y de violencia” y pidió “no tirar la comida, porque falta en muchos hogares”.
Ojeda le hizo fuertes reclamos al Gobierno en la ceremonia en el santuario de la Virgen de Caacupé, en Ciudad Evita, La Matanza, en un reconocimiento de la Iglesia a la labor de las mujeres que sostienen los comedores de las barriadas populares. El presidente de la CEA advirtió: “Hoy es tanta la confusión en muchas situaciones en nuestros barrios que a veces la gente se enoja y viene enojada a pedir comida”.
