Se pueden aplicar ciertas técnicas
En los ambientes laborales no solamente producen estrés las fechas de entrega, la presión de los jefes y la necesidad de generar resultados. Lo que más angustia a las personas es una de sus consecuencias más nocivas: la ansiedad que se produce en determinados momentos; incluso, a veces prolongada por meses y años.
Los momentos de alta presión y situaciones de ansiedad pueden presentarse siempre; con ciertas herramientas de afrontamiento cualquier trabajador los puede sobrellevar. El problema aparece cuando esto se reitera y forma parte de la dinámica de funcionamiento de una empresa.
Estos consejos pueden ser de ayuda para manejar las situaciones que te producen ansiedad en el trabajo. Recuerda que ante síntomas de angustia y que se extiendan en el tiempo, es necesario consultar con un médico o un terapeuta; y también es fundamental que evites auto medicarte.
Hacé pausas
El nivel de atención promedio en personas trabajando depende del tipo de actividad; se estima que no se puede estar más de dos horas corridas extremadamente concentrados, por lo que es ideal hacer pausas cada hora y media; unos diez minutos de descanso o desconexión del entorno habitual serán suficientes para recargar energía y volver enfocar la atención.
Asumí una actitud neutral sobre aquello que no podés manejar mejor
Incorporar la observación neutral, sin juicios ni preconceptos, en la vida cotidiana, y en las reuniones de trabajo. Observarse internamente cuando otro dice cosas que no te gustan:¿Qué dicen tus emociones?, ¿Cómo te sientes? ¿En qué parte del cuerpo resuena? Proponerse un ejercicio sencillo de medición del nivel de participación e involucramiento: medir al comienzo, mitad y final del día, en escala de 1 a 10 (1 es muy bajo, 10 es excelente) el nivel de compromiso de cada miembro del equipo. Este ejercicio ayuda a tomar consciencia de cómo juega su rol cada persona.
Hablá con una persona de confianza
A veces se necesitará también una descarga a tierra. Encontrar una persona con quien dialogar, expresar lo que se siente dentro o fuera del trabajo y sacar las emociones hacia afuera, es una forma de canalizar la ansiedad, el estrés, la decepción y la frustración que puede invadir a los empleados en ciertos momentos.