Hace algunas horas, el secretario de Trabajo, Julio Cordero convocó a la cúpula de la CGT para negociar la reglamentación de la reforma laboral, que esta dentro de la ‘Ley Bases’. De igual modo, el Gobierno quiere bajar la espuma a algunos artículos cuestionados por la central obrera. Ahora se abre el debate puertas adentro de la CGT.
A partir de esta semana, el secretario de Trabajo, Julio Cordero intentará negociar con la Confederación General del Trabajo (CGT) la reglamentación de la reforma laboral, que esta dentro de la ‘Ley Bases’, para así bajarle el tono a algunos artículos cuestionados por el movimiento obrero.
Por otro lado, la central obrera también se reunirá en estas horas para conseguir una «tregua» entre el ala dialoguista de la CGT y aquellos dirigentes que responden a Pablo Moyano. Al mismo tiempo, analizarán la reforma laboral y la convocatoria al «Pacto de Mayo», por parte del Presidente, Javier Milei.
Tras la aprobación de la ‘Ley Bases’ en el Senado, en la cuál se agregaron dos artículos a la reforma laboral, al proyecto que se había aprobado en Diputados, Cordero le dijo a los referentes de la CGT que en la reglamentación de la norma, estaba dispuesto, por ejemplo, a dar mayores precisiones del alcance de los artículos que crea la figura de trabajador independiente, que puede tener hasta 3 trabajadores autónomos para llevar adelante un emprendimiento productivo, cuestionado por los abogados de los gremios, ya que sostiene que hay una «desprotección al trabajador», con esta modalidad laboral.
Según la información de la secretaria de Trabajo, este no va a ser el único artículo «adaptado» en esta reglamentación, para así evitar que la central obrera vaya a la Justicia para pedir la nulidad de la reforma laboral. En esta semana, los abogados de los gremios se reunirán para analizar que artículo se va a corregir, y en caso de que este el ok de la CGT, se reunirán con el equipo técnico de la cartera laboral para lograr finalmente la reglamentación.
El Gobierno quiere aliviar la tensión con la CGT
Lo que busca el Gobierno es bajar la tensión con la CGT, así como también, lograr una flexibilización de las paritarias. En pocas palabras, que los gremios puedan acordar la pauta salarial 1 o 2 puntos por encima de la inflación de junio y julio.
Mientras que el ala dialoguista de la central obrera se mostró conforme con los 42 artículos que el Gobierno eliminó de la vieja reforma laboral, que negoció el Ejecutivo en secreto con el Diputado de Hacemos Coalición Federal, Miguel Ángel Picheto, tomando una decisión cuestionado por sus pares más combativos. Por el momento, no habrá ninguna impugnación judicial de algunos artículos de la ‘Ley Bases’, que a su vez cuestionan varios popes sindicales, y delegará esa tarea con la iniciativa individual de cada gremio que se vea afectado por la norma.
Por otro lado, uno de los puntos que cuestionará el gremio de Camioneros en la Justicia es el de penalizar los bloqueos a las empresas, figura que la da a los empleadores para despedir sin causa a trabajadores que participaron de ese bloqueo. Medida que afecta de lleno a los Moyano y a la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA), comandada por Héctor Ponce, que han optado por esta medida como método de protesta.
Esta reforma laboral que se aprobó la semana pasada en Diputados, no es la que Milei imaginaba cuando le ganó en el ballotage a Sergio Massa, pero fue la que se logró en estos siete meses «gracias» a la negociación de los Legisladores dialoguistas con el Gobierno libertario.
Una reforma laboral «light»
De hecho, el Gobierno resignó 48 de 58 artículos originales de la reforma laboral, a la cuál rebautizó, y le quitó el término «reforma» que la CGT cuestionó en el escándalo de las coimas en el Senado, bajo el Gobierno de la Alianza. A raíz de estas concesiones, el Gobierno logró una reforma laboral «light».
Al principio de la negociación de esta Ley, el Gobierno quiso ponerle limites al sindicalismo. Pero con estos cambios que se dieron, quedó a salvo la «caja sindical», ya que se quitó del texto la limitación de las cuotas solidarias, punto fundamental de los gremios con los aportes de los trabajadores, y de los afiliados, además se suprimió la limitación de la huelga en aquellos servicios esenciales como la educación; la modificación de la ultraactividad de los convenios colectivos, y la sanción de las asambleas que se convierten en paros encubiertos, entre otros puntos.
Por último, el otro punto de conflicto entre el Gobierno y la CGT es el regreso del Impuesto a las Ganancias, que sindicatos con trabajadores de sueldos altos como los Bancarios, Aceiteros y Petroleros, entre otros recurrirán a la Justicia al considerarlo «ilegítimo», ya que salió con el voto de una sola Cámara, porque el Senado lo rechazó y el oficialismo logró los apoyos para que se apruebe en Diputados. En el día de ayer, la «Mesa Sindical» que agrupa a 65 gremios brindó una conferencia de prensa informando que irán a la Justicia a denunciar la instauración del Impuesto a las Ganancias por considerarlo «inconstitucional».