Se trata de negociaciones de convenios colectivos con subas de un 30% de manera semestral, y así llegar a fin de año con un 60%. En los próximos días estarán los primeros acuerdos.
En una suerte de bajar la inflación, el ministro de Economía Sergio Massa avanza en un acuerdo con importante gremios enrolados en la Confederación General del Trabajo (CGT) para definir aumentos salariales de un 60% (30% de manera semestral), con revisión en caso de que la inflación se dispare.
Del mismo modo, en el día de hoy se conocerá la inflación de diciembre, y en todo el 2022 arrojaría el 95%. Sin embargo, hace algunos días el ministro anticipó que la inflación de diciembre estaría en un 5% y espera que continúe en descenso.
La iniciativa seria acordar un 30% de manera semestral, para así llegar a fin de año con un 60%, en concordancia con las pautas dispuestas en el Presupuesto de este año.
Por su parte, el primer gremio que firmará este acuerdo es la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Asimismo, este viernes se anunciará un incremento de un 31% en tres tramos (10% en enero, 10% desde marzo y 7% en mayo) para este primer semestre del año. Del mismo modo, esta paritaria incluye cláusula de revisión en caso de que la inflación se dispare.
De acuerdo a las conversaciones que mantuvo Massa con los líderes gremiales, este porcentaje se aplicará en otros rubros como Bancarios, Textil, Smata, Comercio, Sanidad, UOCRA y Estatales de UPCN.
En esa línea, desde la cartera de Economía quieren que más gremios se sumen a este acuerdo. Lo que busca el Gobierno es evitar que suceda lo que ocurrió en el segundo semestre del año pasado cuando la inflación se disparó y hubo que activar las cláusulas de revisión que derivaron en un incremento de un 100% para que los salarios no pierdan contra la inflación.
Los salarios contra la inflación
«Massa nos pidió que lo acompañemos en esto y hay predisposición. Pero nuestra preocupación es que se controle la inflación porque sino ningún porcentaje va a alcanzar», sostuvo un importante gremialista.
Por su parte, otro referente sindical sostuvo que la idea es dar «señales de previsibilidad». «De nuestra parte hay voluntad, gestos, pero el Gobierno tiene que controlar la inflación, y más que nada que se cumplan los acuerdos de precios».
La promesa de Massa
Por otro lado, Massa le prometió a los líderes gremiales que la inflación entre enero y marzo rondaría el 4%, y que de abril en adelante habrá una desaceleración.
Del mismo modo, el funcionario aseguró que está trabajando en medidas adicionales, más que nada en el mercado cambiario para así favorecer la desaceleración en los precios.
Que se cumpla esta condición es fundamental más que nada pensando en una posible candidatura presidencial por parte del ministro. De hecho, desde la central obrera consideran al funcionario como uno de los más «potables».
De la misma manera, la estrategia de Massa contempla que una vez que se firmen los primeros convenios (Bancarios y Textiles) se avanzará en un acuerdo de precios y salarios que den previsibilidad por el resto del año.
Por último, Clarín anticipó que la semana pasada Massa inició conversaciones con gremialistas y empresarios para evaluar las posibilidades de un entendimiento de estas características. Así, luego de avanzar con los sindicalistas, el ministro buscará comprometer al ala empresarial en su estrategia para tratar de contener los precios.