Así se refirió el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires Andrés Larroque, luego de la misa por la Paz y la Fraternidad que se llevó a cabo el pasado sábado en la Basílica de Luján. En contraste, desde la oposición cuestionaron esta iniciativa: «fue una misa partidaria».
El líder de La Cámpora Andrés Larroque habló luego de la misa del último sábado en Luján «por la Paz y la Fraternidad»: «esta no fue la única misa, va a haber más». Del mismo modo, la oposición cuestionó esta iniciativa: «fue partidaria».
«El espíritu de la convocatoria estuvo. Insisto esta no fue la única celebración, va a haber más. Aboguemos por la racionalidad y no por las chicanas políticas», dijo Larroque en diálogo con AM 750.
Por su parte, el funcionario bonaerense defendió esta iniciativa: «esto no se hizo porque si, se hizo por un propósito terminar con el odio y repudiar el ataque que sufrió la Vicepresidente».
«Fue ecuménica porque estuvieron presentes todos los credo, de un tono espiritual, de corazón. No fue una reunión política, fue una misa por la Paz y la Fraternidad».
«Este encuentro fue muy bueno, lamento que no haya estado la oposición. Esta no va a ser la última misa, va a haber más», enfatizó.
Cabe destacar que al final de la celebración, el Arzobispo de Luján-Mercedes dijo: «metí la pata, pipo disculpas». En tanto, en algunas horas la Iglesia emitirá un comunicado «desligándose» de la misa del pasado sábado.
Recordemos que hace algunos días, el ministro del Interior Eduardo «Wado» de Pedro se contactó con algunos miembros de la oposición para que asistan el sábado a dicha misa.
En relación a esto, Larroque manifestó: «nosotros siempre pregonamos por el diálogo, no se trata de una foto».
«Tenemos que ver, por qué se llegó a esto, por qué esos sectores pregonan el odio, por qué cada día se profundiza la grieta».
«Yo reo que en Juntos por el Cambio (JXC) tiene que ver quién lo está comandando porque hasta ahora lo están manejando los duros».
La críticas de la oposición
Por otro lado, el Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta fue en línea con el resto de la oposición: «fue una misa política».
«Nos perdimos una oportunidad, la desperdició el Presidente, tras el repudio que hizo todo el arco opositor al ataque que sufrió la Vicepresidente, sin duda que era una oportunidad al diálogo, pero ya cuando se le echó la culpa a la prensa, a la Justicia, la oposición, buscando un culpable se malgastó esta oportunidad», sostuvo Larreta en diálogo con Cadena 3.
«Creo que el ataque a Cristina se tendría que haber tomado para un llamado a la unidad, pero el Frente de Todos (FDT) la desperdició».
«La misa del sábado fue una muestra más de que se trató de una cuestión política, no de la unidad de todos los argentinos y argentinas».
«Vean ustedes que la grieta se instaló en la iglesia, ya sea a favor o en contra de dicha celebración. Insisto lo del sábado fue una muestra más del daño que sigue haciendo ‘la grieta'».
Por su parte, también opinó el Jefe de Bloque de Diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) Mario Negri: «los problemas se tienen que resolver en el Congreso de la Nación, no en una Basílica. JXC no busca la supresión del otro, sino el respeto irrestricto a la Constitución Nacional. Pisotearla es lo que nos divide», expresó a través de su cuenta de Twitter.
«Si quieren hablar hablen, pero no en una misa, sino en una mesa», sostuvo el Senador de la UCR Martín Lousteau.
Por último, también se refirió a este tema el Gobernador de la provincia de Jujuy Gerardo Morales: «el kirchnerismo se está equivocando, porque no hay convocatoria al diálogo de verdad». Mientras que Miguel Ángel Pichetto cruzó a la Iglesia: «esto muestra que la Iglesia es sectaria y clasista», sentenció.