Desde las 0 horas del día de hoy, las petroleras aumentaron los combustibles en «promedio» un 7,6%. Sin embargo, Shell, Axion y Puma incrementaron sus valores en un 7,8%.
Al mismo tiempo, los incrementos arribaron en la semana que falta combustible, que a su vez generan demoras y largas filas de los automovilistas. Cabe destacar que en la mañana de hoy, el ministro de Economía Sergio Massa anunció la postergación del Impuesto al Combustible Líquido (ICL) hasta febrero del 2024, que afecta al precio de la nafta, con el fin de suavizar los incrementos que lograron las petroleras.
En si, no estaba previsto que el oficialismo gane las Elecciones el pasado 22 de octubre y que ahora deberá afrontar el balotaje del próximo 19 de noviembre frente al candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei. Pero, esto desencadenó en la tensión de las petroleras. Recordemos que hace una semana, las estaciones de servicio de todo el país sufren quiebres de stock que, frente al temor de los usuarios por la posibilidad de quedarse sin combustible, hubo largas filas de los automovilistas tratando de conseguir combustible. En contraste, los estaciones dispusieron cupos para distribuirlo entre los distintos consumidores.
Muchas petroleras argumentaron que los faltantes de combustibles se dan en medio de un atraso de los precios. De todos modos, citan como ejemplo el agro, ya que para esta época demandan más combustible diésel por la siembra del maíz y la soja.
Por otro lado, hubo paradas técnicas en las distintas refinerías y dificultades de las empresas para pagar las importaciones de combustibles frente al control de la salida de dólares por parte del Banco Central.
Los busques y la normalización que aún no llega
Frente a la tensa situación de los transportistas y productores rurales para conseguir combustible, el Gobierno y las petroleras activaron desde el pasado domingo un esquema de emergencia que busca aumentar entre un 10% y un 15% la distribución de nafta y gasoil, en comparación con los parámetros normales. Asimismo, el Ejecutivo habilitó el pago inmediato de varios buques tanqueros que esperan en el Puerto para descargar con el fin de generar un shock de oferta. El objetivo de algún modo, es reponer rápidamente la demanda.
Sin embargo, hasta anoche había largas filas de los automovilistas para cargar combustible en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto del país.
Como consecuencia de la escalada inflacionaria, el Gobierno fijó el barril de petróleo en USD 56 dólares, desde el pasado mes de octubre hasta fines de octubre. Así, el barril de petróleo criollo se paga en USD 40 dólares, más barato que el Brent, que es el petróleo del Mar del Norte, que es de referencia para la Argentina, y que al día de hoy supera los USD 86 dólares.
Ante la descarga de los buques tanqueros en el Puerto, y ahora se suman seis buques más, las petroleras manifestaron que el abastecimiento de combustible se está normalizando. Pero, los automovilistas continúan con la incertidumbre de porque el combustible aún no se consigue.
Cabe destacar que el pasado lunes Massa le dio un ultimátum a las petroleras para que normalicen el abastecimiento del combustible o sino no podrían exportar más. En consecuencia, las petroleras aplicaron la logística de emergencia para reabastecer los surtidores.
La postergación del aumento del ICL hasta febrero del 2024
Ante este escenario, las petroleras dispusieron un aumento de los combustibles en «promedio» de un 7,6% en sus valores, incluyendo la postergación del ICL, que se aplica sobre las ventas.
Es que, el ICL es el ‘Caballito de batalla’ del Gobierno para que las petroleras no aumenten los precios y perjudique aún más el poder adquisitivo de las familias. Desde el sector petrolero afirman que, este Impuesto no se actualiza hace dos años, pese a la inflación galopante.