Como se mencionó anteriormente, el Gobierno busca un incremento en las tarifas de gas, que podría ser de un 300%, además habrá quita de subsidios a partir de febrero. De igual modo, el nuevo esquema tarifarios fue presentado por el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, en la audiencia pública convocada por el Ente Regulador del Gas (ENARGAS).
En ese sentido, el funcionario, explicó que «el actual esquema tarifario derivo en la emergencia energética». Además, agregó que «los usuarios pagan el 17,5% del costo del gas o precio de producción (PITS), el 83% lo paga el Estado».
Del mismo modo, Chirillo propuso que se haga un traslado gradual del costo del fluido a la tarifa final, es decir una quita de los subsidios de un 33% a partir de febrero. Así, los usuarios en abril pagarán US$ 4, cinco veces más que los US$ 0,7 actuales.
Cabe destacar que la secretaria de Energía define el precio de producción de gas, lo que representa $41 de cada $100 que pagan los usuarios.
A su vez, desde las distribuidoras piden incrementos de entre un 400% y un 700%, con actualizaciones todos los meses, probablemente atado a la inflación. Esos costos representan $11 y $24 pesos de Impuestos. De igual modo, desde el Gobierno sostienen que hay un retraso en el valor del transporte del gas (VAD), por lo cuál el incremento podría rondar el 300%.
Por otro lado, Chirillo sostuvo que a partir de abril diagramarán un nuevo esquema de los subsidios de la luz y el gas. En ese punto, será para los «sectores vulnerables» y con «volúmenes máximos». Asimismo, las tarifas se definirán en base a una Canasta Básica Energética (CBE), que cubra las necesidades de los usuarios, dependiendo el nivel de ingresos y la zona.
Montos a definir
Más allá de que el secretario de Energía no dio precisiones de la cantidad de metros cúbicos o kilovatios por mes con subsidios, el ministro de Economía, Luis Caputo analiza reducir a la mitad los topes de los consumos subvencionados, es decir de 400 kilovatios a 200 kilovatios. El objetivos es reducir el gasto público y lograr el equilibrio fiscal.
De la misma manera, el Gobierno busca eliminar los subsidios que dispuso el Gobierno de Alberto Fernández. También hay que recordar que en la gestión anterior, se eliminaron los subsidios para los hogares de altos ingresos (N1), los mantuvieron los sectores de bajos ingresos (N2) y se redujo para los sectores medios (N3), Sin embargo, Chirillo sostuvo que eso «quedó trunco a la mitad».
Si esto se produce, habrá un fuerte aumento en las tarifas. «Aquellos sectores altos y medios, el cambio en el PIST, le incidirá entre un 150% y 300% respectivamente, ya que a los sectores de bajos ingresos influye mucho más el transporte y la distribución. Todo va a depender de la Canasta Básica Energética (CBE)», expresó José Carbajales, Director de Paspartú.
De este modo, los usuarios abonarán un monto mucho mayor por el gas y la electricidad, porque va a superar el umbral cubierto por la canasta subsidiada, lo que a su vez impactaría de lleno en la Patagonia, donde el consumo suele ser más elevado y tiene un subsidio mayor por ser «zona fría».
De acuerdo al Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA), la factura promedio del país para un usuario de gas de altos ingresos fue de $5.043 en diciembre, para un hogar de ingresos medios es de $2.690 y para uno de bajos ingresos es de $2.325. Si se concretase este incremento, las boletas se irían a $6.555, $3.497 y $3.022 respectivamente.
Las exigencias del FMI
Vale decir que la reducción/quita de los subsidios es un uno de los pedidos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para renegociar el acuerdo que está caído, y así obtener más desembolsos. En ese punto, en el día de ayer hubo una reunión entre los representantes del Gobierno y los representantes del organismo internacional y de hecho la calificaron como «muy buen». De todos modos, uno de los asesores del ministro Caputo, Martín Vauthier señaló que «los subsidios de la energía representan el 1,5% del PBI».
Por último, la suba de las tarifas pondrá más presión a la inflación desbordada de los últimos meses que se agudizó con la devaluación de diciembre, además de la desregulación de la economía. El jueves, se conocerá la inflación de diciembre que podría rondar el 30%.