En el día de ayer, el INDEC difundió la inflación de diciembre fue de un 5,1% y anualizada fue de un 94,8%. De todas maneras, no se cumplió la proyección del ministro Sergio Massa que en diciembre iba a rondar el 4%. De igual modo, esta inflación es la más alta desde el año 1991.
La inflación de diciembre cerró en un 5,1%, lejos de la proyección del ministro de Economía Sergio Massa que hace unos días anticipó que la misma estaría en un 4%. En tanto, la inflación anual cerró en un 94,8% siendo un porcentaje un poco mejor de lo que dijeron los consultores privados a mitad de año del año pasado. De todas maneras, esta es la inflación más alta desde el año 1991.
Por otro lado, desde el CEPA explicaron que «la quita de los subsidios en la luz y gas va a impactar de lleno en enero y marzo. Mientras que en el caso del agua para los sectores medios se aguarda que llegue a subsidio del 0% en marzo y para los ingresos bajos se reducirá en un 15% a partir de marzo. Lo mismo va a suceder con los combustibles y las prepagas».
Entre tanto, la Consultora LCG dijo que «más allá de que se acortaron parcialmente los retrasos en las tarifas, la núcleo fue de 62 puntos del IPC de 94,8% y los regulados 17 puntos». «Esto aviva más la inercia y resulte más difícil de controlar».
«Esperemos que en estos meses de verano continúe la dinámica de diciembre. De hecho, esperamos que en enero-febrero la inflación no supere el 5,5%».
«Los múltiples aumentos pactados en aquellos productos regulados hacen que la estabilidad sea frágil, más que nada en el bimestre marzo-abril. Si bien la reducción de un 7% a un 5% podría sonar como un buen número, el primero de ellos generaría una situación de pánico y el segundo sigue siendo un piso elevado (80% anualizado), principalmente porque este año impone muchos desafíos como la deuda en pesos y el déficit fiscal».
La brecha con el dólar
Del mismo modo, se le debe sumar que hay que convencer a los gremios en la reducción inflacionaria principalmente a la hora de negociar paritarias, más que nada luego de años de caída salarial. Otro punto de inflexión es el dólar, cuya devaluación continúa siendo lenta. En este año que es electoral, la pregunta es si se va a mantener a este ritmo o si se mantiene retrasado. Otro ítem son las reservas del Banco Central.
Como se mencionó anteriormente, la inflación de diciembre fue de un 5,1%. Sin embargo, estuvo lejos de los niveles de julio y agosto, cuando los precios no bajaban del 6%. Es decir, 7,4% en julio; 7% en agosto; 6,2% en septiembre y 6,3% en octubre.
Por otro lado, desde el INDEC destacaron que lo que más aumentó en diciembre fue hoteles y restaurantes (7,2%), le sigue bebidas alcohólicas y tabaco (7,1%), también hubo incremento en el servicio de empleadas domésticas que impactaron en equipamiento y mantenimiento del hogar (5,9%), combustibles y transporte (5,8%) y prepagas (5,7%).
«La suba de alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%) fue que incidió en la mayoría de las regiones. En esa línea, hubo aumentos en aguas minerales; bebidas gaseosas; jugos; panes; cereales. Y en algunas regiones Verduras, Tubérculos y legumbres».
Otro rubro que se incrementó fuertemente fue Indumentaria y calzado (120%) (con una desaceleración de un 4% en diciembre) como consecuencia de los acuerdos de precios. Le sigue hoteles y restaurantes en un 108,8%.
Por último, lo que incidieron en la inflación fueron los alimentos 23, 89 puntos de 94,8% de inflación anual. Hoteles y restaurantes otros 12,07 puntos e indumentaria y calzado en 11,58 puntos.