Durante las próximas dos semanas, representantes de casi 200 países llegarán a acuerdos y decisiones tendientes a limitar el calentamiento global. También disertarán sobre acelerar las transiciones hacia economías y sistemas energéticos más limpios, equitativos y justos. Desde la organización de la COP 28 explicaron en un comunicado los puntos centrales de la conferencia:
¿Por qué es importante esta COP 28?
Porque estamos en un punto de no retorno. Tanto desde la ciencia como desde la salud lo advierten: mitigar y adaptarnos al cambio climático nunca ha sido más importante. La inacción ya nos está costando vidas y medios de subsistencia.
Esta COP28 inicia al cierre del año más caliente jamás registrado. Según Climate Central, Noviembre 2022-Octubre 2023 puede haber sido el período de 12 meses más caluroso en alrededor de 125.000 años. Lo que implicó, por ejemplo, que 1 de cada 4 personas (unas 1900 millones en total) se enfrentó a olas de calor peligrosas. Además, se registraron eventos meteorológicos extremos en todas las regiones del mundo.
La temperatura media global se ubicó unos 1,3°C por arriba de la era preindustrial. Es decir, estamos a 0,2°C de incumplir la meta más ambiciosa del Acuerdo de París (1,5°C), a la que todos los países reunidos en esta COP28 se comprometieron en 2015 en línea con las recomendaciones de la ciencia.
Cada fracción de grado cuenta. El informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre el estado del clima, publicado hoy, anuncia un aumento de las temperaturas y condiciones meteorológicas extremas en todo el mundo. El mensaje de la OMM es claro: el límite de calentamiento de 1,5 ºC se está desvaneciendo, los costes de los impactos están aumentando, y la escasez de alimentos y los golpes al comercio están dejando de ser la excepción para convertirse en la norma.
¿Cómo vivimos el cambio climático en América Latina y el Caribe?
Intensamente. En nuestra región, la tasa media de calentamiento por década se duplicó entre 1961-1990 y 1991-2021, con un 0,2°C por década; los glaciares de los Andes perdieron un 30% de su superficie desde 1980; y el nivel del mar sube a un ritmo más acelerado que a escala global.
Sólo en 2023:
- En América del Sur, se dieron episodios de calor extremo que habrían sido extremadamente improbables sin el cambio climático, según el análisis del World Weather Attribution (WWA). Es más, el cambio climático hizo que las altas temperaturas en esta región fueran al menos 100 veces más probables y alrededor de 1,4-4,3°C más calientes. Con un calentamiento global de 2°C, las olas de calor serán aún más probables y frecuentes, y un 1,1-1,6°C más calientes en comparación con el clima actual.
- Argentina sufrió una sequía extrema que condujo a una caída estimada del 3% de su PIB.
- En la región del río Amazonas, el nivel de agua alcanzó su punto más bajo jamás registrado, afectando la distribución de agua y alimentos a medio millón de personas sólo en octubre.
- En el Canal de Panamá, que opera un estimado del 5% del comercio mundial, la sequía de dos años interrumpió el paso durante meses.
América Latina y el Caribe no sólo es una de las regiones más afectadas por los embates climáticos
(la segunda después de Asia y el Pacífico), sino también una gran fuente de soluciones. Es mucho lo que se puede hacer, lo que ya se está haciendo, en nuestra región en esta línea. Un ejemplo: dados sus recursos renovables para la generación de energía con los que contamos, la región podría ser un líder global en las transiciones hacia sistemas más limpios y justos.
Algunos datos de lo que ya está pasando en esta materia, según el análisis de Zero Carbon Analytics (adjuntamos la versión en español de este informe):
- La inversión en energías renovables en América Latina viene aumentando exponencialmente, a una media de 10% por año en la última década. En 2022, esto supuso la generación de casi 100 GW de capacidad eólica y solar.
- De acá a 2027, se espera que el mercado eólico y solar latinoamericano duplique sus niveles actuales.
- En la región, hay unos 320 proyectos eólicos y solares en cartera, de los cuales unos 200 están en construcción o en fase previa. En conjunto, estos ascienden a 319 GW de nueva capacidad.
Los beneficios de encarar la transición energética no se circunscriben sólo a reducir las emisiones que producen el cambio climático, sino que se extienden a la economía en su conjunto.
Tomemos el ejemplo de Argentina. Según un estudio realizado por científicos de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN), para alcanzar la neutralidad en emisiones a 2050 —meta a la que se comprometió—, el país debe electrificar su demanda de energía, para lo que requiere aumentar de forma exponencial su capacidad de generación renovable (a valores cercanos a los 240GW).
Para lograrlo, no hace falta nuevo financiamiento. A 2050, con redireccionar los subsidios a los combustibles fósiles que el Estado paga sería suficiente, y sobraría: “El costo del escenario basado en electrificación de la demanda y en energías renovables para la oferta es un 21% menor que el costo del escenario tendencial (508.000 millones de dólares)”, concluyen Gabriel Blanco y Daniela Keesler, los autores del análisis. A ello se suma la creación de 120.000 más puestos de trabajo en un escenario de transición vs. el tendencial (es decir, seguir haciendo las cosas como hasta ahora).
¿Quién preside esta COP 28?
Su nombre es Sultan Ahmed Al Jaber. Y no sólo es el Presidente de esta COP 28, sino también el CEO Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC) y quien preside la Abu Dhabi Future Energy Company, o Masdar. Se trata del primer ejecutivo petrolero en servicio en asumir el papel principal en una cumbre climática de Naciones Unidas.
Nacido en 1973, estudió en Estados Unidos y el Reino Unido, y ha sido una de las caras del sector energético de Emiratos Árabes Unidos durante la última década, estableciendo Masdar en 2006 mientras dirigía el brazo de inversión estratégica del gobierno.
Su nombramiento es más que simbólico, dado que Emiratos Árabes Unidos:
- Cuenta con la cuarta huella de carbono per cápita más grande del mundo, después de Qatar, Bahrein y Kuwait.
- Es el séptimo mayor productor de petróleo y otros líquidos, con ingresos por exportación que superan los 70.000 millones de dólares.
- Posee enormes reservas probadas de gas y petróleo: 215.000 millones de pies cúbicos de gas y 98.000 millones de barriles de petróleo.
- Proyecta, a 2050, una combinación de energía con 44% de renovables, 38% de gas, 12% de “carbón limpio” y 6% de nuclear, según el plan energético del gobierno.
¿Quiénes estarán?
Representantes de casi 200 países, incluyendo negociadores, funcionarios, empresarios, activistas y periodistas estarán en la COP 28. Y también lobbistas de los combustibles fósiles. En la cumbre del clima anterior —la COP27, en noviembre de 2022, en Egipto—, se identificó la inscripción de 636 personas vinculadas a las compañías de petróleo, gas y carbón.
Casi 100.000 delegados se han inscrito para esta cumbre: cuatro veces más que la COP26 de 2021 en Glasgow.
Mañana y pasado, muchos líderes mundiales dirán presente, entre ellos el brasileño Lula Da Silva y el colombiano Gustavo Petro. Joe Biden y Xi Jinping, mandatarios de Estados Unidos y China. Los dos principales contribuyentes actuales al cambio climático, en la lista de grandes ausentes de la COP 28.
Lo que iba a ser una novedad este año, la asistencia del Papa Francisco se frustró debido a que el Sumo Pontífice no tiene permiso médico para realizar el viaje. Recordemos que, en octubre pasado, Francisco publicó Laudate Deum, una nueva exhortación apostólica en la que insta a los gobiernos a actuar con rapidez ante la crisis climática.
“Evitar un aumento de una décima de grado en la temperatura global bastaría ya para aliviar algunos sufrimientos de muchas personas”, escribió. Además criticó las últimas dos COPs por no haber conseguido reducir el uso de los combustibles fósiles y pidió a los negociadores de la COP28 que fueran más allá de las promesas promulgando políticas vinculantes y específicas. Su reclamo: “Formas vinculantes de transición energética que cumplan tres condiciones: que sean eficientes, obligatorias y fácilmente supervisables”.
¿Qué temas marcarán la agenda?
Evaluar el éxito en las próximas 2 semanas de la COP 28 será difícil, dado el aluvión de promesas y compromisos por aterrizar. Cinco áreas siguen siendo clave:
- Un acuerdo para la eliminación progresiva de los combustibles fósiles con objetivos claros hasta la década de 2030;
- Un nuevo conjunto de objetivos de energía limpia y eficiencia para 2030;
- Un compromiso para alcanzar un nuevo objetivo de financiación de más de 100.000 millones de dólares anuales para 2030;
- Un acuerdo para elaborar planes climáticos nacionales más estrictos en 2025 que cubran todos los sectores y todas las emisiones;
- La firma del fondo de pérdidas y daños y su dotación con cientos de millones de dólares.
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Transición energética.
Dos puntos para destacar en la COP 28, que podrían considerarse dos caras de una misma moneda:
- La reducción progresiva o la eliminación de los combustibles fósiles (phase down o phase out, en inglés), que se vislumbra como una de las principales disputas en esta COP28. El reclamo de la sociedad civil: que un compromiso en torno al phase out se vea reflejado en el texto de decisión final de esta cumbre, algo que nunca sucedió hasta la fecha, a pesar de que las emisiones causadas por la quema de gas, carbón y petróleo es el gran responsable del cambio climático. Muchos países están a favor de que ello suceda, pero muchos otros no.
- Triplicación de renovables. Uno de los temas que se anticipan para esta cumbre es el compromiso de parte de los países de triplicar la capacidad de generación energética a partir de fuentes renovables. Es un tema que se viene impulsado con fuerza y que va ganando apoyo.
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Financiamiento climático.
En 2009, los países desarrollados se comprometieron a aportar 100.000 millones de dólares hasta 2020 para que los países en vías de desarrollo puedan financiar sus medidas de mitigación y adaptación al cambio climático. Con el Acuerdo de París, este objetivo se extendió a 100.000 millones de dólares anuales hacia 2025. La promesa está largamente incumplida, pero sigue vigente: a 2021, sólo se habían recaudado 89.600 millones de dólares, un 7,6% más que en 2020, según el seguimiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En esta COP28, se espera una actualización de números —¿incluso tal vez llegar a los primeros 100.000 millones?— y avances respecto de qué pasará a partir de 2050. Así como definiciones sobre la Meta Global de Adaptación.
- Balance Global (GST, por sus siglas en inglés: Global Stocktake).
El primer “estado de la situación” sobre qué viene pasando desde la puesta en marcha del Acuerdo de París, con el que se pretende evaluar la respuesta mundial ante la crisis climática. Se trata de un inventario (está previsto que suceda cada 5 años) sobre lo que los países han hecho (o no). Para cumplir con sus metas de mitigación, adaptación (pérdidas y daños, incluido), medios de implementación y finanzas climáticas.
En septiembre pasado, se publicó el informe técnico del GST, en el cual se expone un panorama general, pero sin hacer foco en recomendaciones específicas por países o regiones, ni hacer un análisis de quienes están avanzando en línea con lo comprometido y quiénes no. En la COP28, esta discusión pasa a nivel político y se espera su inclusión en el texto de decisión final. -
Pérdidas y daños.
La COP27 cerró con una decisión histórica: la creación de un fondo específico para responder a las Pérdidas y Daños en los países en desarrollo. Un reclamo del Sur Global que tenía casi 30 años de vigencia.
Desde entonces hasta hoy, se realizaron cinco encuentros de un comité técnico para llegar a recomendaciones sobre cómo poner en marcha este instrumento financiero. Algo que debería definirse en esta COP28. Las conversaciones fueron difíciles y tuvieron que adicionarse reuniones. Con posiciones que parecían irreconciliables entre los países desarrollados y los en vías de desarrollo. Particularmente en cuanto a si el fondo sería independiente o no, quiénes aportarán dinero a él y quiénes podrán recibir.
En el último encuentro, hace pocas semanas, finalmente se consensuaron recomendaciones, pero a regañadientes y con algunos países (sobre todo, Estados Unidos) expresando su descontento. Mientras escribimos estas líneas, y tras el inicio del primer plenario de esta cumbre, los delegados de los países se aprestaban a adoptar o no esas recomendaciones, en un nuevo texto propuesto por la Presidencia de la COP. En el próximo envío, más detalles. (Si el tema te interesa particularmente, podés escribirnos)
Agro y mercados de carbono.
El agro representa un tercio de las emisiones globales que generan el cambio climático, las cuales, por sí solas bastarían para cruzar del 1,5°C. Pero, no suele ser centro de mucha atención en las COPs. Su “ámbito de residencia” —por así llamarlo— en las negociaciones es la “Labor Conjunta de Koronivia sobre Agricultura” que, tras cinco años en actividad, en la COP27, decidió prorrogarse por cuatro años y rebautizarse “Labor Conjunta de Sharm el-Sheikh sobre la implementación de la acción climática en la agricultura y la seguridad alimentaria”. Sumado ello, una de las discusiones clave para el sector son las que se dan en torno al Artículo 6 del Acuerdo de París, el cual regula los mercados de carbono.
Fuente: COP 28.