La superestrella del pop, Katy Perry, ha regresado a Argentina después de siete años con el primer show de su gira “The Lifetimes Tour”. Ante un Arena de Buenos Aires completamente lleno, la cantante ofreció un espectáculo impactante que combinó brillo pop, una estética futurista y un repaso por sus grandes éxitos.

El concierto, con una impresionante puesta en escena y pantallas de alta definición, se presentó como un videojuego distópico donde Katy, transformada en una cíborg, salva al mundo con el poder de sus canciones. El setlist incluyó himnos como «Teenage Dream», «California Gurls» y «I Kissed a Girl», junto a temas de su nuevo disco «143».
En un gesto que encendió al público, la artista se puso una camiseta de la Selección Argentina y cantó un fragmento de “Don’t Cry for Me Argentina”. La noche culminó con una explosión de energía al ritmo de «Roar» y «Firework», confirmando la fuerte conexión de Perry con sus fans argentinos.



