Docentes, no docentes, alumnos, padres, sindicatos, agrupaciones sociales, sindicales y movimientos sociales se movilizaron a Plaza de Mayo para pedirle al Gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario. De todos modos, también pidieron aumento de sueldos para los docentes. «Sin universidades no hay país», fue una de las consignas.
Ayer se convocó una nueva marcha universitaria a Plaza de Mayo y fue multitudinaria. Tanto docentes, no docentes, alumnos, padres, gremios, dirigentes políticos y organizaciones sociales le piden al Gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
Esta Ley que se aprobó el año pasado en el Congreso busca garantizar los fondos para las Universidades. En ese punto, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez tildaron a la marcha como «política» y sostuvieron que la única Ley que se va a cumplir es «la del Presupuesto».
Mientras que la Federación Universitaria Argentina (FUA), el Consejo Interuniversitario (CIN) y el frente gremial universitario, convocaron «a la comunidad estudiantil, docente, no docente y a la sociedad» en distintos puntos del país. Entre tanto, en la Ciudad de Buenos Aires, comenzaron a llegar las distintas columnas cerca del mediodía, y Plaza de Mayo se llenó a las 17 horas, cuando estaba convocado el acto.
Como se mencionó previamente, de esta marcha participaron sindicatos, que con su música, bombos y banderas esgrimían «patria sí; colonia no».
Según el documento al que accedió el Diario La Nación, los frentes gremiales docentes, no docentes, el CIN y la FUA enfatizaron en que el financiamiento universitario a nivel país está en estado crítico, como consecuencia de que la administración libertaria «incumple la regla democrática y constitucional básica», lo que significa que debe cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
Caída del salario
«Las transferencias a universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, lo que implica una reducción inédita de los recursos disponibles para el sostenimiento del sistema universitario», precisaron. Al mismo tiempo, acusaron al Gobierno de Javier Milei de cerrar paritarias, lo que produjo un «deterioro alarmante del poder adquisitivo y el empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo».
«Esta situación ubica en la actualidad a los salarios universitarios en su nivel más bajo de los últimos 23 años y desde el retorno de la democracia, contando con los peores salarios del Estado Nacional y los más bajo de América Latina», explicaron.
Al mismo tiempo, subrayaron que el poder adquisitivo de las partidas correspondientes a los gastos de funcionamiento de las universidades, algo que se debate desde hace algún tiempo más que nada, en relación al estado financiero de los hospitales universitarios, no superó el 64% del que tenía en enero del 2023. Argumentan que se perdieron, alrededor de nueve meses de transferencias.
Por otro lado, cuestionaron al Gobierno de Javier Milei por su «acto de desprecio institucional sin precedentes», al ignorar la ratificación de la Ley de Financiamiento Universitario y los fallos judiciales que le ordenaban al Ejecutivo que debía cumplir con la normativa.
«Le pedimos a la Corte Suprema de Justicia que nos acompañe y escuche el clamo de las plazas de toda la República Argentina y no permita que el Gobierno Nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario. La trama que nos impulsa se funda en el derecho a la educación, el carácter alimentario de los salarios y de las becas y la obligación del Estado Nacional de financiar la universidad pública».
El acto en Plaza de Mayo
Entre tanto, los encargados del acto central fueron siete oradores de los gremios docentes y no docentes: la CONADU, la CONADU Histórica, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), la Federación de Asociaciones de Docentes de la UTN (FAGDUT), la Unión Docentes Universitarios (UDA), la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y la Federación Argentina de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN).
Del mismo modo, también asistieron autoridades del CIN, el Vicepresidente y Rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres, y el Presidente y Rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci y representantes de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Los manifestantes se desconcentraron cerca de las 18:30 horas, cuando los oradores terminaron con sus respectivos discursos.
Cabe destacar que en esta marcha no solo manifestaron los docentes, no docentes, alumnos, padres, sino también gremios, movimientos sociales, agrupaciones políticas, entre otras.
Pero no solo hubo protestas en CABA, sino que esto se replicó en distintos puntos del país como Córdoba, Rosario, Bariloche, Bahía Blanca, Mar del Plata, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, entre otros.
Fondos congelados
Y como se mencionó anteriormente, esta es la cuarta marcha universitaria que se convocó durante el Gobierno de Javier Milei. Todo esto comenzó en el 2024, cuando se realizó la primera manifestación para pedirle al Ejecutivo la actualización de los gastos de funcionamiento de las universidades, que representa cerca del 10% de las partidas que reciben las casas de altos estudios todos los meses. Posteriormente, el año pasado, el Congreso dio marcha atrás con el veto de la administración libertaria y sancionó la Ley de Financiamiento Universitario y forzó al Gobierno Nacional a reforzar dichos fondos, pero esos mismos (los fondos) quedaron suspendidos hasta que el Parlamento explique la fuente de financiamiento.
La mirada de los universitarios
«Venimos a pedir que cumpla la Ley», dijo Luna Álvarez, de 18 años que estudia psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). «Estudía, no seas como Adorni. Más salarios, menos cascada», señalaba un cartel que llevaba y que hace referencia al Jefe de Gabinete que está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Cuando a la joven le consultaron sobre el funcionario respondió: «Adorni es una figura bastante polémica. Debería ser la voz del pueblo y yo no me siento muy reflejada. No tengo la cantidad de propiedades que tiene él. Es todo lo contrario, muestra a un político distanciado del pueblo».
Por otro lado, otra joven llamada Luciana le contó al Diario La Nación: «soy primera generación de estudiantes universitarios. Solo mi papá terminó el secundario. Gracias a la universidad pública estoy estudiando Administración de Empresas, trabajo desde segundo año». Es de Haedo y para ir a la marcha se tomó un tren y un colectivo.
Entre tanto, Esteban da clases ad honorem en la Facultad de Ciencias Económicas. Sus padres también fueron a la UBA y participó de la marcha junto con su hermana. «Es devolverle algo a la universidad que me permitió formarme y crecer como profesional. Un país somos todos los que lo hacemos y la universidad pública también es construir un país. Sin oportunidades no hay futuro».
Más opiniones
Ana Clara Gómez, es egresada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA como contadora y licenciada en administración, dijo acerca de los motivos que tuvo para participar de la marcha: «estoy acá junto a otros papás de estudiantes defendiendo el cumplimiento de la Ley. Mi hija estudia en Exactas. Y la verdad es que el panorama de Exactas es muy distintos al panorama de Económicas, donde yo estudié. Exactas está cerrada. En Ciencias Químicas, que es donde estudia mi hija, se fueron muchos profesores. Vinimos para garantizarles que puedan estudiar, tener una profesión y vivir de eso en un futuro, como lo hicimos nosotros».
«Milei cumplí con la Ley» y también «universidad y democracia», se veía a los costados del escenario. «Ley que se vota, Ley que se cumple», señaló Sonia Alesso, secretaria General de CTERA. «Exactamente», inmediatamente reaccionó Ana María mientras la escuchaba. «Vine en defensa de la educación pública, por la igualdad de oportunidades. Me encantaría que este Gobierno cumpla con las Leyes. Vine a reclamar derechos básicos: salud, educación. Estudié en escuelas públicas, las escuelas normales nacionales; después, en la UBA. Mi hija es socióloga y mi hijo estudia en Exactas», cerró.
El Gobierno Nacional en contra de las universidades
Como se mencionó previamente, docentes, no docentes, alumnos y padres le reclamaron al Gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario que fue aprobada y sostenida por el Parlamento, y la actualización de las partidas que indica la normativa.
Pero, la administración libertaria reiteró en varias oportunidades que la Ley no habla en ningún momento como se iba a financiar y afectaría la estabilidad macroeconómica: Subrayaron que, de acuerdo a un informe del ministerio de Economía, cumplir con esta Ley requeriría reasignar el 90,3% de los créditos disponibles para gastos primarios del Estado al financiamiento exclusivo de las casas de altos estudios.
En ese punto, el Gobierno Nacional presentó un recurso federal extraordinario por no cumplir con la Ley, el cual la Justicia lo aceptó. Esta medida cautelar se ratificó dos veces y obligaba a la actualización de los salarios y becas tras un planteo de los recortes de las universidades nacionales, quedó suspendida hasta que se expida la Corte.
Por último, la ejecución real del gasto universitario cayó un 29% entre 2023 y 2025, siendo el nivel más bajo desde el 2006. En la actualidad, los fondos universitarios se mantienen casi sin modificaciones, con un aumento real aproximado de 0,8%, algo que al momento no se está cumpliendo.



