El Gobierno de Javier Milei celebra el Decreto 612 que salvaguardó las cajas de los sindicatos, y a raíz de eso, se comenzó a rediscutir alrededor de 800 convenios colectivos de trabajo, que estaban en «stand by» por la reticencia de los empresarios y sindicalistas. Cuales son las actividades que revén estos convenios.
Hace algunos días que el Gobierno de Javier Milei publicó el Decreto 612 que modificó los alcances de la reglamentación de la reforma laboral, por lo cual, el Ejecutivo ya está viendo los resultados cuando negoció con la Confederación General del Trabajo (CGT), lo que significa que hubo un salvataje a las cajas sindicales: De este modo, se están renegociando cerca de 800 convenios colectivos de trabajo.
Como se dijo previamente, la reglamentación de la Ley 27.802 de la llamada Modernización Laboral, limitó aún más las cuotas solidarias y las contribuciones patronales que financian a los sindicatos, y además se frenó la rediscusión de los convenios colectivos de trabajo, uno de los pedidos del Gobierno y que estaba a punto de caerse.
Hay que decir que, las negociaciones entre el Ejecutivo y el movimiento obrero se profundizaron a partir del 1 de junio, en el que según los sindicalistas, había dos puntos que hacían peligrar el financiamiento de los gremios.
En primer lugar, había un punto que cambiaba la base del cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes que ya estaban acordados en los convenios colectivos de trabajo: Y es que la normativa expresaba que «no podrán superar el 2% de las remuneraciones de los trabajadores», la reglamentación afirmaba que estaría constituida por el «salario básico convencional», una fórmula completamente distinta a la original, que achicaba el volumen económico de esos montos que pactaron los empresarios y los referentes sindicales.
La pelea del Gobierno con los gremios
Por su parte, la reglamentación de la reforma laboral disponía de un tope de 2% que justamente fija la Ley 27.802 para los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, algo que la versión original solamente fijaba para las cuotas solidarias, que viene de los salarios de los trabajadores, sean o no afiliados, y va de manera directa a los gremios.
Estas «modificaciones» que se incluyeron en el Decreto 612 de la Modernización Laboral quebraron lo que acordó el Gobierno y la central obrera cuando se sancionó la Ley, y de acuerdo, a los referentes gremiales tuvo el sello del ministro de Modernización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que es el que más cuestiona las cuotas solidarias y las define como «peajes gremiales».
Y es que una vez que se reglamentó la reforma laboral comenzó el vendaval de presentaciones judiciales de los gremios que interpretaron que ese Decreto iba más allá de la normativa. Pero, al mismo tiempo, hubo la reticencia de los empresarios y sindicalistas a renegociar los convenios colectivos a la luz de las limitaciones.
A raíz de esto, no hubo una respuesta «positiva» a las intimaciones que envió a principios de junio el secretario de Trabajo, Julio Cordero para renegociar los convenios colectivos de trabajo que ya estaban vencidos y que la normativa de Modernización Laboral dispone que se tendrán que actualizar en las cláusulas sobre las condiciones de trabajo y las cuotas solidarias o aportes que acordaron las partes.
La designación de Diego Santilli y destrabar la reforma laboral
Frente a este escenario preocupante, se reactivaron las negociaciones entre el Gobierno y el movimiento obrero, y que se puntualizó con la designación del nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli: En pocas palabras, un Decreto que aclarara y corrigiera la polémica reglamentación de la Reforma Laboral.
De este modo, el Decreto 612 estipuló que la base del cálculo para el límite del 2% de las cuotas solidarias no es solo el salario básico: Además se incluyen todas las sumas remunerativas y habituales que se cobran todos los meses y que tienen origen en el convenio colectivo. En pocas palabras, significa que si el trabajador percibe otros ítems fijos no solamente del básico, sino también cuentan para calcular el aporte gremial.
A su vez, esta nueva normativa amplió la base del cálculo de las cuotas solidarias y los aportes de los empresarios, haciendo que los gremios puedan recibir más fondos con la reglamentación anterior, pero conservando el límite del 2% sobre los conceptos habituales y mensuales del salario.
Entre tanto, quedaron excluidos del Decreto 612, del tope del 2% que dispone la Ley 27.802 los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos que se destinan a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, que es fundamental para el financiamiento de los gremios.
Por lo tanto, así se explica la celebración del Gobierno de Javier Milei: Se destrabó la discusión de alrededor de 800 convenios colectivos de trabajo y en estos momentos «todos los sectores están negociando, tanto los que tienen convenio de empresa como los de convenio de actividad», señalaron desde el Ejecutivo.
La rediscusión de los convenios colectivos de trabajo
Hasta el momento no se presentó ningún convenio actualizado en la secretaria de Trabajo, pero estas mismas fuentes a la que pudo acceder el portal Infobae aseguraron que los representantes de varias actividades «comenzaron a consultar y manifestaron la intención de avanzar», en sintonía con la nueva reglamentación y las conversaciones bilaterales se mantienen en privado. Pero, estos cambios pueden demandar meses de negociaciones ya que se trata de «acuerdos pensados para durar años».
Desde el Gobierno expresaron que el sector del petróleo está trabajando en posibles modificaciones en los convenios vinculados con esta actividad, y lo mismo está ocurriendo en el gremio de Comercio, que comanda Armando Cavalieri y las cámaras comenzaron ya comenzaron con las conversaciones extraoficiales para renegociar el convenio, pero esas tentativas están frenadas por diferencias en el sector de los supermercados.
De todos modos, ante cierta reticencia, los gremialistas comenzaron a aceptar la baja de las cuotas solidarias para estar en línea con el tope del 2% que dispone la Ley. Es más, uno de los que tenía el descuento más alto era el del Sindicato de Mecánicos Afines del Transporte Automotor (SMATA), que comanda Ricardo Pignanelli, que equivalía al 4% de la remuneración bruta. Por estos momentos, se analizaría respetar el límite del 2% para los no afiliados y establecer el 4% de descuento de los salarios como cuota de afiliación.
¿Qué trajo la reforma laboral?
Sigilosamente, el Sindicato de Camioneros que conduce Hugo Moyano también está renegociando una reducción de los aportes, aunque uno de los primeros fue la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), que lidera Gerardo Martínez, que en la antesala del Decreto 612, ya se estaba alineando al tope del 2% para las cuotas solidarias y ese mismo porcentaje para la cuota extraordinaria empresarial, que se destina a servicios sociales, culturales y asistenciales.
De todos modos, en el Gobierno hicieron énfasis en que la reforma laboral trajo innovación; ya que las nuevas empresas exploran la firma de convenios colectivos propios con los gremios de actividades, además se perfila una tendencia favorable hacia los convenios por empresa, más que nada en las compañías más recientes.
Por último, es una incógnita si el avance de la rediscusión de los convenios colectivos de trabajo permitirá que se extiendan distintas herramientas que están incluidas en la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que se incorporaron en las últimas semanas en algunas actividades: La primera de ellas es el llamado «salario dinámico», que está incluido en el acuerdo que rige para el personal de casas particulares y la otra es el banco de horas, que se acordó en la empresa Mirgor, fabricante de electrónica y autopartes, con el apoyo de SMATA.



