Uno de los triunviros de la CGT, Octavio Argüello apuntó contra los Gobernadores que avalaron la reforma laboral: «Tomaron una decisión totalmente equivocada». «Se vendieron al mejor postor», sostuvo el dirigente sindical.
Los referentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), cruzaron a los Gobernadores, a quienes acusó de «entreguistas» y de haber jugado un rol fundamental en la aprobación de la reforma laboral, que este viernes se tratará nuevamente en el Senado, pero todo indica que se convertirá en Ley.
Uno de los triunviros de la central obrera, Octavio Argüello, sostuvo que el proyecto de modernización laboral no se hubiese hecho posible sin el apoyo de los Mandatarios Provinciales y principalmente de aquellos que dicen ser «peronistas».
En una entrevista que le dio a la colega Romina Manguel (Radio Splendid), el referente del gremio de Camioneros reveló que mantuvo conversaciones directas con varios Gobernadores, antes de que se trate en el Congreso, pero no hubo punto de acuerdo.
«Fuimos, hablamos con todos los Gobernadores nos juntamos con todos los Senadores, hablamos con los Diputados y ellos tomaron una decisión tanto en el Senado como en Diputados, de acompañar», precisó el sindicalista.
Y es que el movimiento obrero argumenta y sostiene que los Gobernadores le dieron un espaldarazo al Gobierno de Javier Milei por la reforma laboral: «lo que más me duele, Gobernadores y Diputados que entraron por el voto peronista y que ahora han tomado un sentido totalmente contrario acompañando esta Ley, que es una Ley totalmente regresiva», indicó.
De igual manera, Argüello adjuntó que: «el Gobierno consiguió las manos a través de negociaciones que han hecho con los Gobernadores».
Y en ese punto, el dirigente sindical mencionó a los Gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; de Catamarca, Raúl Jalil; de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Chubut, Ignacio «Nacho» Torres y de Santa Cruz, Claudio Vidal, a quienes atribuyó el rol de «portadores de votos» en la Cámara Alta.
El enojo de la CGT con los Gobernadores
«Lo hicieron porque llegaron a negociaciones. Quizás por obras, por financiamiento económico. Ahora, no se puede vender la dignidad del pueblo por una zanja cuneta y dos metros de asfalto, me parece una locura», subrayó Argüello.
De igual modo, el movimiento obrero, tildó la actitud de los Gobernadores como «entreguistas», al subrayar que «facilitaron sus Senadores y sus Diputados para que voten esta Ley». Según lo que dijo Argüello, hubo un pedido de diálogo con los Mandatarios Provinciales pero no se avanzó: «hemos hablado. Primeramente nos atendieron, tomamos un cierto compromiso y ya la segunda vez no nos atendieron más. Pedimos una reunión en un lugar, pero al final no se reunieron y no nos escucharon. Yo pedí personalmente una reunión con Sáenz, en Salta, y tampoco no quiso recibir».
Hay que decir que, antes de que el proyecto se trate en la Cámara Baja, los Mandatarios Provinciales tenían pensado reunirse en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), pero dicho cónclave se suspendió a partir de negociaciones que llevó adelante el ministro del Interior, Diego Santilli.
De todas maneras, el referente gremial precisó que la central obrera no cuenta con poder legislativo, ni tampoco ejecutivo, e indicó: «el movimiento obrero no legisla, el movimiento obrero no gobierna, nosotros defendemos los derechos de los trabajadores. Después cada uno tiene que cumplir su rol». Y cuando le consultaron sobre si los Mandatarios Provinciales iban a quedar señalados como traidores por la central obrera, el gremialista dijo: «obviamente, claramente que sí».
Las consecuencias políticas de la reforma laboral
Al mismo tiempo, Argüello en esta entrevista, advirtió sobre las posibles consecuencias políticas de estas acciones. «Todo a su tiempo y armoniosamente. El pueblo tiene memoria, en su momento van a tener que explicar cuál fue la traición esta que le hicieron al pueblo», dijo el referente sindical. Y de igual manera, le envió un mensaje a las Provincias de Córdoba y Santa Fe: «¿Qué van a hacer cuando haya tanto desempleo y tanto despido? ¿Cómo van a contener su mismo pueblo? Que piensen esto, que le van a dar una plata que dura poco y no le va a servir. Que piensen eso y que, si tienen algo de conciencia peronista todavía, sí le queda algo, en este momento es cuando tienen que usarla».
Por su parte, la reforma laboral que sancionó el pasado jueves Diputados, la CGT la calificó como una «quita de derechos» y que «retrocede a los trabajadores a condiciones del año 1900». «Esta entregando directamente a todo el pueblo trabajador a una Ley que retrocedimos a mil nueva, a 1900, casi a patrón costa», disparó Argüello.
Argüello vinculó el avance de la reforma laboral con la crisis política y una oposición no compacta. «Nos falta una fuerza, que es la fuerza política. La política está totalmente en crisis, totalmente desordenada, tanto del oficialismo como la oposición», aseveró. Y respecto a la actitud del movimiento obrero, destacó que la CGT le hizo cuatro paros generales al Gobierno de Javier Milei y trece marchas en estos últimos dos años, y enfatizó en que la lucha de la central obrera continúa en el plano judicial, legislativo y por supuesto en la calle, aunque reconoció que «el problema no es gremial, el problema es político».
La crisis en el peronismo
Cuando le consultaron por la falta de apoyo y el escaso acompañamiento en el debate político, el dirigente sindical expresó: «la gran batalla cultural» perdida por el gremialismo frente a las normativas que deslegitiman los derechos laborales. «Logramos que el trabajador informal vea al trabajador formalizado como un oligarca… Y que no diga ‘quiero llegar al trabajo formalizado’. No, el trabajo formalizado tiene que estar igual que yo», sostuvo.
Por otro lado, en otro tramo de la entrevista, Argüello opinó sobre el contexto económico y como impacta en el empleo. «Cuatrocientos despidos por día, dos mil y pico de Pymes cerradas. Yo me pregunto: ¿Cómo lo van a hacer?,» disparó. Y de acuerdo a sus palabras, en estos dos últimos años, se perdieron «casi doscientos setenta mil trabajadores».
Argüello también apuntó contra la administración libertaria y de los «aliados» que tienen en el Parlamento. «Esta Ley está hecha para Mercado Libre, Techint, Arcor, entre otras. Es más, las Pymes están en contra de esto», expresó. Y en relación a lo que hará la CGT, adjuntó: «vamos a seguir defendiendo los derechos y la dignidad de los trabajadores, contra todo esta dificultad, porque nuestra responsabilidad es precisamente esto».
Por último, el triunviro de la CGT insistió con el rechazo a la reforma laboral y advirtió que las protestas y la conflictividad podrían aumentar. «Va a haber una profundización del conflicto social, porque no va a tener salida. Está demostrado que (al Gobierno) no le importa la macroeconomía, le importa nada más que le cierre como un excel, que me cierre el déficit fiscal, no le importa la gente».



