En una conferencia en AmCham, el Presidente Javier Milei, sostuvo que el 3,4% de inflación de marzo es un dato «muy malo» y le «repugna», y aclaró que «va a empezar a bajar». Cuál fue la explicación que dio sobre la escalada de precios.
Tal como adelantó en redes sociales, el Presidente Javier Milei comenzó su discurso en AmCham ante un auditorio de empresarios, hablando del 3,4% de inflación de marzo, lo que significó una suba abismal del 2,9% de febrero.
Y frente a esto, el Jefe de Estado sostuvo: «habitualmente, los políticos cuando reciben un mandato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Nosotros tendríamos un montón de cosas buenas para hablar el día de hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna, voy a hablar de inflación».
Y prosiguió: «una de las cosas importantes con esto es explicar y tener claro lo que está pasando. Es el primer paso para encontrar una solución. En ese sentido, tenemos que entender por 3,4%, por que la inflación viene subiendo. Para nosotros es bastante claro lo que está pasando. Al margen de lo que voy a explicar, también les voy a explicar por qué estamos convencidos de que la inflación para adelante va a bajar».
Más tarde habló de «dos shocks de características descomunales», a mediados del 2025 y, al mismo tiempo, recordó que la inflación de mayo del año pasado fue de 1,5%. «Luego de que Manuel hiciera una extraordinaria elección en la Ciudad de Buenos Aires».
«Los más interesante es que a partir de ese momento comenzó un ataque feroz de la política, al corazón del modelo. El Congreso pasó más de 40 Leyes intentando romper el equilibrio fiscal. No lo lograron».
Y añadió: «Tenemos que tener conciencia de que Argentina enfrentó una corrida por el equivalente al 50% de M2. En cualquier momento de la historia, Argentina hubiese volado por los aires. No sólo que no voló, sino que recibimos un fuerte respaldo en las urnas. Le sacamos 17% al kirchnerismo y dimos vuelta la elección en la Provincia de Buenos Aires. La gente no quiere volver al pasado, si seguimos haciendo las cosas bien, tarde o temprano las cosas van a empezar a salir bien».
Las Elecciones del año pasado
De todos modos, aseveró: «hay dos elementos adicionales. Si ustedes miran la inflación mayorista, lo que se adelanta, viaja en torno al 10%. Tenemos que terminar de acordar los precios relativos y converger hacia ahí. Lo que hay que hacer es tener paciencia. No hay que desesperarse. Cuando uno se desespera, toma malas decisiones. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica y de la evidencia empírica. Tampoco vamos a violentar nuestros valores morales al momento de diseñar la política económica».
A su vez, el Primer Mandatario hizo una extensa explicación técnica que, a su criterio, aplicar para entender el último dato de inflación. «Lo que ocurrió en la segunda mitad del año pasado fue una monstruosa caída de la demanda de dinero. Es decir, la caída fue por el equivalente a 41 mil millones de dólares. Si corregimos por encajes, la base monetaria medida en dólares cayó a niveles de los 20 mil millones de dólares. A la mitad del promedio que tenía el Gobierno anterior con una inflación que viajaba al 1,5% diario. En ese contexto, los pasivos monetarios del Banco Central eran del doble del que nos quedó a nosotros en esta corrida, el número es más alto porque la suba de los encajes permitió que estén más cerca de los 30 mil millones de dólares».
«El pasivo monetario del Banco Central es el working capital de la economía. Al caer la demanda de activos domésticos, hace que el precio de los bonos caiga, que la tasa de interés suba, el Riesgo País suba. Llegó a estar en niveles de los 1.000 puntos básicos. Al retrasarse el mecanismos de financiamiento la demanda se pone más pesada y les cuesta vender más».
«Todo eso aumentó la demanda de capital de trabajo, o la financian con capital propio o lo hacen tomando crédito. Por lo cuál, se produjo un fuerte aumento de la demanda de capital de trabajo. Como los individuos estaban corriendo contra la moneda, contrajo el working capital de la economía. Hizo que la economía terminara en 4,2% de crecimiento, cuando podríamos haber terminado en 7. No fue gratis el ataque especulativo y el intento de la política de generar un golpe de Estado».
La inflación de marzo
De todos modos, señaló que «marzo es un mes con una estacionalidad muy negativa en términos de inflación y en el dato puntual de este mes, impactó educación, lo que tiene que ver con la guerra y cómo eso afectó a todo lo vinculado al transporte y, obvio por una cuestión estacional, el impacto de la carne».
«Eso lo que explica este salto en la tasa de inflación. Estamos purgando lo que fue la caída en la demanda de dinero en la segunda mitad del año pasado, más estos efectos estacionales. La política monetaria no cambió. Por lo tanto, esto no es inflación estrictamente. Es que pegó un salto el nivel de precios por cambios en los precios relativos, pero la inflación de largo converge en la internacional. Al equilibrio al que vamos no cambió».
A tono efusivo, Milei ratificó el rumbo económico: «La teoría económica y la evidencia empírica dicen que lo que tenemos que hacer es mantener el equilibrio fiscal, seguimos con la motosierra. En la última reunión de Gabinete di la orden de que la motosierra no para. Vamos a seguir recortando el gasto público para seguir rebajando Impuestos porque los Impuestos son un robo. Vamos a sacar todos los pesos de la calle hasta que colapse el índice de inflación. No vamos a ceder un ápice en seguir desregulando, porque cuando ustedes desregulan, liberan rendimientos crecientes y eso genera crecimiento económico, abriendo la economía, porque cuando la abren, se amplía el tamaño del mercado, se liberan más rendimientos crecientes y genera más crecimiento económico. No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina».
Y cerró: «El caso argentino dice que tenemos que seguir por la senda de la ortodoxia innegociable. Como si esto fuera poco, nuestra política es justa. Tiene que ver con nuestros valores morales, nuestros valores señalan que mentir está mal, que robar está mal. No vamos a hacer eso. La moral como política de Estado dice que nosotros no nos vamos a apartar de ninguna manera de los valores judeocristianos y vamos a atarnos al palo del barco porque no vamos a escuchar el canto de las sirenas. Vamos a escribir la mejor página de la historia argentina, nos acompañen o no nos acompañen. Si no nos acompañan, nos vamos a casa. Todos poder volver a trabajar en el sector privado. Pero si sale bien, Argentina habrá dado un paso para ser grande nuevamente».



